Mockup ordenador

Mockup de producto. Un elemento visual que te ayudará a vender

El mockup es una de las formas de presentación más comunes en muchos marketplaces actuales. Sin embargo, que esté tan extendido no significa que todo el mundo lo esté utilizando bien. Ni siquiera implica que todo el mundo entienda de qué se trata. Por eso queremos darte un cursillo intensivo que te ayudará a captar su utilidad.

Qué es el mockup de producto

Principalmente es una escenificación  en el que se crea virtualmente la imagen de un producto. Su traducción del inglés es bosquejo y, como ya intuirás, da una imagen gráfica bastante realista de cómo es el producto.

Es muy utilizado, por ejemplo, en e-commerce del sector retail. Ahí, las camisetas o sudaderas muchas veces destacan solo por su diseño, y no siempre por las medidas y su forma. En estos casos se puede hacer por ordenar, sobre la base de una misma camiseta, una serie de ejemplos de cómo será el producto final.

Este, en realidad, no se llega a realizar, o por lo menos no es el que aparece en la imagen. Este sencillamente es un ejemplo elaborado a partir de un diseño gráfico y que da una representación fidedigna del resultado final sin el coste de producción ni elaboración de una sesión fotográfica real.

Cómo usarlo en tu estrategia de marketing

Si tienes un marketplace, entonces sabrás que la imagen es algo necesario para vender tus productos. En el contexto online, tus potenciales clientes no siempre pueden hacerse una idea real de cómo es aquello que van a adquirir. Y cuanto más les enseñes, mejor.

Son muy útiles, por ejemplo, cuando hay una serie de productos en los que la única diferencia es el diseño del mismo, pero no las características materiales. Más allá de las camisetas, si piensas en el merchandising puedes descubrir un montón de ejemplos en los que este tipo de recursos son especialmente útiles.

Piensa que esta solo es una información extra que puedes y que debes completar de otras maneras. Así, aunque no sea una imagen real como tal, sí que aportará una información necesaria a tus potenciales clientes. Tendrán más referencias y esto les ayudará en su proceso de decisión.

Finalmente, tienes una serie de programas de pago o gratuitos que te ayudarán a elaborar este tipo de diseños con facilidad y simplicidad. De forma que si no quieres contar con un equipo profesional para esta tarea, puedes igualmente conseguir buenos resultados.

¿Es mejor usar un mockup o una fotografía?

Ahora vamos con una duda bastante recurrente. ¿En qué contextos es mejor utilizar este recurso gráfico en vez de apostar por una imagen real tomada del mismo producto? Vamos a analizar cuál de las dos alternativas es más interesante para tu marketplace.

Cuándo apostar por el mockup

Estos son los supuestos básicos en los que se recomienda emplearlo:

  1. Cuando no tienes el producto. Por ejemplo, si tienes un modelo de negocio de dropshipping, quizás no tengas acceso a aquello que vas a vender. Si no tienes acceso a imágenes reales, o si son productos sobre los que se va a estampar algún diseño, este recurso gráfico será la mejor opción. Y así podrás trabajar con proveedores como BigBuy sin tener tú que fabricar los productos.
  2. Cuando se trata de productos bajo demanda. Camisetas personalizadas, elementos de merchandising, tazas… En todos estos casos, una simulación por ordenador es más que suficiente. De hecho, los consumidores están incluso acostumbrados a esta forma de presentar los productos, por lo que no tendrás mayores complicaciones.
  3. Cuando todavía no se ha fabricado el producto. Tal vez se halla en fases iniciales de fabricación y, en estos casos, sea mejor y más económico hacer una presentación digital del mismo.

Cuándo apostar por la fotografía

Y ahora vamos a analizar el supuesto contrario. En estos contextos una imagen real te valdrá más que mil palabras:

  1. Cuando sean productos que no vayan a experimentar cambios. Es decir, si tienes el producto final y este no se va a estampar o modificar con ningún diseño, suele ser recomendable emplear fotografías del mismo.
  2. Cuando te salga económicamente más rentable. Hay productos con una estructura más compleja que hará que añadir un diseño encima de los mismos pueda serte incluso más costoso que una sesión fotográfica. Otra opción para medir el criterio puede ser, precisamente, el presupuesto del que dispongas y qué se adapta mejor a él.
  3. Cuando sea preciso darle veracidad al producto. Con botellas de alcohol o incluso con cremas y maquillajes un montaje gráfico puede funcionar bien. Pero con productos más caros, o con aquellos que llevan un mayor tiempo de decisión, una fotografía le dará una mayor veracidad a tu marketplace, y aumentará la confianza en él.

En definitiva, el mockup puede ser una poderosa herramienta que te ayude a presentar más rápidamente tus productos, pero es crucial saber cuándo emplearlo. Y tú, ¿cómo presentas tu tienda online? Cuéntanoslo en los comentarios.

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